Dos naves gemelas están listas para emprender un viaje sin precedentes al planeta rojo.
La misión, llamada EscaPADE, buscará comprender por qué Marte perdió su atmósfera hace miles de millones de años y cómo ese proceso lo convirtió en el mundo árido que conocemos hoy.
La iniciativa forma parte del programa SIMPLEx (Small Innovative Missions for Planetary Exploration), una línea de la NASA que impulsa a equipos de investigación y empresas a desarrollar misiones científicas con presupuestos reducidos. EscaPADE, liderada por la Universidad de California en Berkeley con el apoyo de Advanced Space y Rocket Lab, se presenta como una de las apuestas más audaces de este esquema.
Sus dos pequeños orbitadores fueron integrados en la punta del cohete New Glenn de Blue Origin, que despegará desde Cabo Cañaveral. Permanecerán un año en órbita terrestre antes de iniciar el viaje hacia Marte, en un recorrido que desafía las rutas tradicionales.
La clave de EscaPADE está en su método. En lugar de esperar la ventana de transferencia habitual (esa alineación perfecta entre la Tierra y Marte que ocurre cada 26 meses) la misión aplicará una maniobra inédita y va a lanzar primero y esperar después. Tras el despegue, las naves se dirigirán al Punto L2 de Lagrange, una región de equilibrio gravitacional situada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde permanecerán orbitando hasta que se abra la oportunidad ideal para continuar rumbo al planeta rojo.
Desde allí, en 2026, retomarán su camino hacia Marte, al que se espera lleguen en septiembre de 2027. Si el plan resulta, la NASA demostrará que es posible diseñar misiones interplanetarias flexibles, menos costosas y no dependientes de una ventana específica de lanzamiento.
El costo total de EscaPADE ronda los 100 millones de dólares, muy por debajo de los 300 a 600 millones que suelen demandar los orbitadores marcianos tradicionales. El riesgo, sin embargo, es alto ya que los componentes pueden degradarse durante la larga espera en el espacio; pero los ingenieros confían en que el resultado justifique el desafío.
“Estamos aportando ciencia al nivel de misiones que cuestan cientos de millones, pero con un presupuesto reducido”, explicó Jeff Parker, director de tecnología de Advanced Space. Para él, este tipo de misiones representan el futuro de la exploración planetaria: ágiles, modulares y sostenibles.
Si logra su objetivo, EscaPADE podría inaugurar una nueva era de ciencia espacial de bajo costo, en la que la innovación y la eficiencia sean tan importantes como la ambición científica.
Fuente: NASA

















