Satlantis confirmó el lanzamiento de GARAI B – INNOSAT UNAMUNO en Transporter-16 y dejó un evento completo en video con explicación de la misión y su equipo.
Satlantis sumó un satélite más a su línea de observación de la Tierra con el despliegue de GARAI B – INNOSAT UNAMUNO, lanzado como parte del rideshare Transporter-16 en un Falcon 9 desde Vandenberg, California. La empresa acompañó el anuncio con un “launch event” grabado, pensado para ver el despegue, el seguimiento desde su sede y el contexto técnico de lo que subió a órbita. En su comunicación oficial, Satlantis lo encuadra como su octava misión y su quinta solución completa de satélite para clientes, con un sistema óptico de alta resolución y varios modos de captura. El enfoque es claro: mostrar un hecho físico, un objeto que ya está en el espacio, y respaldarlo con material institucional que sirve tanto para prensa como para explicar el producto.
UNAMUNO es un microsatélite de la clase de 100 kg, desarrollado en colaboración con OHB Sweden InnoSat, y fue desplegado en una órbita heliosincrónica, una trayectoria que mantiene una hora local similar en cada pasada para comparar imágenes con iluminación consistente. La altura reportada para el despliegue está en el rango de 500 a 550 km, típico de misiones de observación que buscan equilibrio entre resolución, cobertura y vida útil. En este tipo de arquitectura, la plataforma se encarga de energía, control de actitud, telecomunicaciones y almacenamiento, mientras la carga útil óptica define lo que se puede medir y con qué frecuencia.
El núcleo del satélite son dos instrumentos ópticos miniaturizados, iSIM-90 e iSIM-170, que operan como cuatro canales simultáneos. El paquete combina visible, infrarrojo cercano y SWIR, sigla de short-wave infrared o infrarrojo de onda corta, útil para diferenciar materiales y condiciones de superficie que no se ven igual en RGB. Satlantis también incorpora un canal de polarimetría, que mide la orientación de la luz reflejada para extraer información adicional sobre texturas, aerosoles o superficies. A eso se suma capacidad de video y agilidad, que es la posibilidad de apuntar rápido para capturar escenas dinámicas o seguir una trayectoria no lineal.
En su mensaje, la compañía insiste en dos ideas operativas: velocidad de adquisición y fusión de datos a bordo. La “fusión” aquí se entiende como combinar varias bandas y productos del mismo objetivo para entregar una lectura más completa sin depender de múltiples pasadas separadas. En términos de uso, el satélite está orientado a aplicaciones avanzadas de observación terrestre, con un perfil que encaja en monitoreo de infraestructuras, análisis ambiental, seguridad y respuesta ante eventos. El material del lanzamiento ayuda a ordenar ese relato con imágenes de integración, tomas del cohete y el tipo de salida que Satlantis quiere asociar a su nueva generación de microsatélites.
Fuente: satlantis.com
















