Italia destina 181.6 millones de euros al programa Space Transportation System para desarrollar una primera etapa reutilizable, motores metano/LOX y un demostrador tipo mini-Starship, en paralelo a esfuerzos ESA-Avio
Italia refuerza su apuesta por la reutilización con un paquete de 181.6 millones de euros para el Space Transportation System, liderado por Avio y coordinado por el MIMIT. El objetivo, madurar tecnologías clave para un lanzador con primera etapa que regrese y se reacondicione, propulsada por metano y oxígeno líquido, y un demostrador de etapa superior capaz de volver a la Tierra para volar de nuevo. En paralelo, la ESA firmó con Avio un contrato de 40 millones para definir durante 24 meses un upper stage recuperable, de arquitectura similar a una mini-Starship. La hoja de ruta fija un demostrador en vuelo hacia 2026, apalancado en líneas ya activas como Themis y motores de nueva generación. El enfoque es industrial, con cadena de proveedores italianos y europeos, certificaciones progresivas y validación en tierra de secuencias de aterrizaje y manejo criogénico.
¿Cómo funcionaría el sistema? La primera etapa, diseñada para despegue y aterrizaje vertical, usaría motores metano/LOX por su densidad y facilidad logística frente al hidrógeno, simplificando tanques y operaciones de reencendido. La etapa superior recuperable integraría protección térmica, control de actitud y margen de reencendidos para una reentrada controlada y aterrizaje propulsivo, buscando turnaround corto. El plan incluye interfaces modulares para distintos diámetros, aviónica con monitoreo de ciclos y puntos de izaje compatibles con campañas de recuperación. Tecnologías adyacentes, algoritmos de guiado para descenso, tanques livianos y sistemas distribuidos de energía, ya se validan en demostradores europeos.
¿Por qué importa ahora? Europa acelera su transición a lanzadores reusables para bajar costo por kilo y aumentar cadencia. Las cifras marcan el pulso, 181.6 millones nacionales para STS y 40 millones de la ESA a Avio con un calendario de 24 meses para el diseño preliminar del upper stage. La sincronía con Themis y con motores metano europeos reduce riesgo tecnológico y crea masa crítica de pruebas, desde ensayos de encendido hasta validación de aterrizajes y reacondicionamiento. Esta coordinación evita duplicidades y acelera la convergencia hacia arquitecturas operativas.
¿Qué habilita? Un camino realista a dos salidas, un Vega evolucionado con primera etapa retornable o un nuevo lanzador medio con etapas totalmente reutilizables. Abre la puerta a servicios de retorno de cargas, misiones LEO frecuentes y, a futuro, logística orbital con vehículos que despegan y aterrizan de forma repetida. Retos claros, calificar motores y estructuras para múltiples ciclos, madurar protección térmica de la etapa superior y definir operaciones seguras en tierra. Próximos pasos, cerrar el diseño de subsistemas críticos, integrar pruebas con Themis y seleccionar el perfil de misión de demostración que mejor capture datos de reentrada, aterrizaje y turnaround.
Fuente: mimit.gov.it

















