El cohete Hanbit-Nano de Innospace despegó desde Alcântara, Brasil, pero una anomalía a los 30 segundos activó la terminación de vuelo. Se perdieron cinco satélites.
El primer intento orbital privado de Corea del Sur terminó con una caída controlada por seguridad. Innospace lanzó su vehículo de dos etapas Hanbit-Nano en la misión Spaceward desde el Centro de Lanzamiento de Alcântara, en Brasil, con la meta de liberar cinco satélites de clientes en órbita baja y llevar además tres cargas experimentales no separables. El despegue ocurrió y el motor principal de la primera etapa encendió con desempeño estable al inicio, pero la empresa reportó que a los 30 segundos se detectó una anomalía, se perdió el enlace con tierra durante el paso por nubes y el cohete sufrió daños estructurales. La nave se fragmentó, perdió control y cayó dentro del área de seguridad definida para el sitio.

En un lanzamiento orbital, la primera etapa aporta el impulso inicial y la segunda se encarga de acelerar hasta la velocidad necesaria para que la carga quede alrededor de la Tierra. La órbita baja es la región donde operan satélites a cientos de kilómetros de altura, con vueltas rápidas y menor latencia para comunicaciones. Cuando un vehículo se desvía de su trayectoria, entra en juego el Sistema de Terminación de Vuelo (FTS), un mecanismo que apaga o destruye el cohete para mantener restos y riesgos dentro de un corredor previsto. En este caso, Innospace indicó que el FTS se activó para evitar dispersión de escombros y que el vehículo fue detonado en el impacto.

El evento importa por dos razones inmediatas. La primera es industrial: era la primera salida orbital de una empresa surcoreana, en un mercado donde la confiabilidad se gana vuelo a vuelo. La segunda es geográfica: Alcântara busca atraer campañas comerciales y Brasil necesitaba validar procedimientos de seguridad, rastreo y operación en tierra bajo estándares internacionales. La Agencia Espacial Brasileña afirmó que las etapas bajo responsabilidad brasileña se ejecutaron de forma regular y segura, y que la anomalía ocurrió ya en vuelo, tras unos 30 segundos. Para la misión, además, estaba previsto transportar ocho cargas en total, incluidos los cinco satélites, que se perdieron con el vehículo.
Lo que viene es un proceso técnico y administrativo. Innospace informó que trabajará con la Fuerza Aérea Brasileña y con CENIPA, el organismo que lidera la investigación aeronáutica en Brasil, para fijar la causa raíz a partir de telemetría, rastreo y recuperación de restos. La empresa ya anticipó que buscará un nuevo intento dentro de ventanas de lanzamiento aseguradas para el próximo año, una vez que se apliquen mejoras y se complete la investigación. En la práctica, este vuelo habilita datos reales de integración, cuenta regresiva y primeros segundos de ascenso, pero deja claro el límite central: sin estabilidad estructural y control de actitud, no hay margen para llegar a separación de etapas ni a inserción orbital.
Fuente: 이노스페이스

















