AST SpaceMobile lanzó BlueBird 6, un satélite con antena desplegable de 223 m² pensado para conectar teléfonos sin hardware extra y abrir paso a una constelación de cobertura continua.
AST SpaceMobile confirmó el lanzamiento orbital de BlueBird 6, primer satélite de su generación Block 2, en una misión comercial dedicada de ISRO con el cohete LVM3 (vuelo LVM3-M6) desde el Satish Dhawan Space Centre, en Sriharikota. El vehículo colocó la nave en órbita baja terrestre (LEO), una franja de cientos de kilómetros de altura donde los satélites completan vueltas rápidas y reducen la latencia frente a órbitas más altas. BlueBird 6 destaca por su antena de comunicaciones tipo matriz en fase de casi 2.400 pies cuadrados, unos 223 m², descrita por la empresa como el mayor arreglo comercial de este tipo desplegado en LEO. ISRO reportó una masa cercana a 6.100 kg, la carga más pesada que LVM3 ha enviado a esa región orbital.

El objetivo es que un teléfono estándar se conecte sin accesorios, como si estuviera frente a una antena celular, pero con la estación base en el espacio. La matriz en fase es una antena compuesta por muchos elementos que sincronizan su señal para formar haces dirigibles, lo que permite concentrar capacidad sobre zonas específicas y compensar el movimiento orbital. El satélite enruta el tráfico hacia estaciones terrestres y se integra con operadores móviles para autenticar al usuario y cursar voz, datos y video con equipos sin modificar.
Importa ahora porque BlueBird 6 busca pasar de demostraciones a servicio con más capacidad por satélite. AST indica que esta unidad tiene más de tres veces el tamaño y cerca de 10 veces la capacidad de sus BlueBird 1-5, y apunta a tasas pico de hasta 120 Mbps por celda de cobertura en condiciones favorables. La empresa también proyecta una campaña de despliegue con lanzamientos cada uno o dos meses, para llegar a 45 a 60 satélites hacia el cierre de 2026, un umbral clave para mejorar continuidad de cobertura y redundancia operativa.
Con una constelación suficiente, el sistema podría extender 4G y 5G a rutas marítimas, zonas rurales, corredores de transporte y regiones afectadas por desastres, además de servir como respaldo para servicios críticos. Sus límites están en la física y en la regulación: la capacidad se reparte entre usuarios dentro de cada haz, la señal requiere buena visibilidad del cielo y el uso de espectro y acuerdos de roaming deben aprobarse país por país. El siguiente paso es desplegar más unidades Block 2, verificar el despliegue de la antena en órbita y habilitar pruebas comerciales con operadores asociados.
Fuente: Business Wire

















