ESO publicó una nueva actualización visual del ELT en Cerro Armazones, Atacama. La obra ya supera 70% y se apoya con un tour oficial que recorre el domo y la estructura interna.
La “Picture of the Week” del 27 de abril de 2026 muestra el domo del Extremely Large Telescope (ELT) iluminado por el atardecer, con grúas trabajando alrededor del edificio principal. ESO señala que, al momento de tomar la imagen en abril de 2026, la construcción ya estaba por encima de 70% de avance. La toma también ayuda a ubicar el proyecto en el paisaje: el ELT se levanta en la cima de Cerro Armazones, en pleno desierto de Atacama, donde el aire seco y el cielo estable favorecen observaciones astronómicas. El domo, que se completa por etapas, se encarga de aislar el telescopio del polvo, del viento y del calor durante el día, y se abre por la noche para dejarlo mirar el cielo.

Una pieza clave del conjunto son las dos puertas correderas del domo. Cuando están cerradas, protegen la óptica y la estructura de cambios térmicos y ráfagas; cuando se abren, crean una “ventana” controlada para observar, manteniendo al mismo tiempo un escudo contra el viento lateral. En clips oficiales recientes, ESO muestra el movimiento de estas puertas a escala real, una maniobra pesada y precisa porque cada hoja está diseñada para desplazarse con tolerancias estrechas y sin vibraciones. Es el tipo de mecánica que no se nota en una foto, pero define cuánto tiempo tarda el observatorio en pasar de reposo a operación nocturna.
El tour oficial publicado por ESO entra al interior del domo y pone el foco en la estructura que sostendrá el tren óptico. El espejo principal del ELT tendrá 39 metros de diámetro y estará compuesto por segmentos, piezas que se alinean para comportarse como una sola superficie. La luz recolectada se dirige hacia espejos secundarios y hacia plataformas donde se montan instrumentos. Un término clave es óptica adaptativa: un sistema que ajusta espejos muy rápido para compensar la distorsión causada por la atmósfera y recuperar nitidez. El recorrido también muestra áreas industriales del proyecto, como la instalación destinada a recubrir espejos con capas reflectantes.
En esta fase, el frente de trabajo combina obra civil, cerramientos y la integración de subsistemas: rutas de cableado, control térmico, plataformas internas, mecanismos de movimiento y verificación de seguridad para operación en altura. El calendario que comunica ESO mantiene dos referencias claras: el domo apunta a quedar completamente terminado en 2027 y la primera luz se proyecta hacia el final de la década. Con eso, la conversación deja de ser “cómo se ve desde afuera” y pasa a “cómo se ensambla para que funcione”, con pruebas progresivas de movimiento, alineación y control antes de la etapa de comisionamiento científico.
Fuente: eso.org
















