Con un nuevo contrato CLPS de US$180,4 millones y misiones ya voladas, Intuitive Machines gana tracción como operador comercial dentro de la arquitectura lunar de la NASA.
Para la NASA, Intuitive Machines ya no es una apuesta temprana, es un proveedor con tareas asignadas a varios años. El 27 de marzo de 2026, la agencia le adjudicó un contrato por US$180,4 millones para entregar siete cargas útiles en la región del polo sur lunar, con ventana de entrega en 2030. El encargo cae dentro de CLPS, el esquema de “servicios comerciales de carga lunar” con el que NASA compra transporte y operaciones de superficie a empresas privadas. El paquete apunta a medir la composición y estructura del regolito, que es la capa de polvo y roca suelta de la Luna, y a caracterizar el entorno de radiación en una zona crítica para futuras operaciones humanas.
El valor estratégico está en el tipo de servicio que vende. Intuitive Machines ofrece la entrega “de extremo a extremo”, integra cargas, vuela el perfil de descenso, aterriza y opera el tiempo disponible para bajar datos. Para misiones como la IM-5, la compañía planea usar una versión de mayor capacidad de su familia de módulos, Nova-D, y sumar comunicaciones persistentes con su Space Data Network, una apuesta para conectar activos en superficie y órbita cuando la frecuencia de misiones suba. En simple, el negocio deja de ser “un aterrizaje” y pasa a ser logística repetible, con plataforma, red y operación.
Esa credencial se construyó con vuelo real. En febrero de 2024, el módulo Odysseus (IM-1) logró un alunizaje suave y llevó instrumentos de NASA a la región del polo sur; días después, el Lunar Reconnaissance Orbiter fotografió el sitio de descenso desde órbita. En 2025, la misión IM-2 llegó aún más al sur y NASA reportó que recibió parte de los datos antes de que terminara la operación. Con esas campañas, la empresa acumula experiencia en navegación, aterrizaje y operación en un entorno donde cada minuto de energía, temperatura y comunicaciones cuenta.
El respaldo financiero explica por qué el mercado la mira como pieza de la “economía cislunar”, es decir, el espacio operativo entre la Tierra y la Luna. En sus resultados de 2025, Intuitive Machines reportó ingresos por US$210,1 millones, una pérdida neta de US$106,8 millones y US$582,6 millones en caja y equivalentes. Para 2026, proyectó entre US$900 millones y US$1.000 millones de ingresos. También informó backlog de US$213,1 millones al cierre de 2025 y un backlog combinado de fin de febrero cercano a US$943 millones, señal de que su crecimiento depende menos de una misión puntual y más de una cartera de servicios encadenados.
Fuente: nasa.gov
















