INNOSPACE intentó su primer vuelo orbital con HANBIT-Nano desde Alcântara en la misión SPACEWARD

INNOSPACE intentó su primer vuelo orbital con HANBIT-Nano desde Alcântara en la misión SPACEWARD

INNOSPACE publicó highlights y transmisión completa del intento de lanzamiento SPACEWARD desde Alcântara, con preparación en base, pruebas de campaña y el despegue capturado en video.

La misión SPACEWARD fue el debut comercial de HANBIT-Nano, el lanzador de INNOSPACE, operado desde Alcântara, Brasil. La empresa liberó material curado tipo highlight y también video largo de la transmisión, lo que permite ver la campaña desde tierra: traslado al pad, checks de sistemas, secuencias de cuenta regresiva y el momento de ignición. El cohete despegó y acumuló datos de los primeros segundos de vuelo, pero el intento no llegó a inserción orbital. INNOSPACE informó que se detectó una anomalía cerca de los 30 segundos tras el liftoff y que la misión se terminó siguiendo protocolos de seguridad, sin reportes de heridos ni daños adicionales en instalaciones. Para el canal, el paquete es fuerte en valor visual, porque hay B-roll real de plataforma y audio ambiente útil para cortes por fases.

HANBIT-Nano es un vehículo de dos etapas, de 21,8 metros de alto y 1,4 metros de diámetro, pensado para misiones de pequeños satélites. La primera etapa usa un motor híbrido, es decir, combina un combustible sólido con un oxidante líquido para producir empuje, y la segunda etapa emplea metano líquido. En términos simples, el híbrido controla el flujo de oxidante para modular la combustión, mientras la etapa superior se encarga de afinar la velocidad y la trayectoria para la órbita. SPACEWARD estaba planeada para una órbita baja de unos 300 km, con inclinación de 40 grados, y con una carga total de ocho ítems entre satélites pequeños y experimentos no separables.

El intento también puso foco en Alcântara como sitio de operaciones para campañas comerciales. La base aporta ventajas por ubicación cercana al ecuador, logística ya existente y coordinación con autoridades locales para seguridad y meteorología. En esta campaña se vio una operación con múltiples actores, integración de clientes y un flujo de procedimientos comparable al de otros puertos espaciales: control de acceso, ventanas de clima, verificaciones de telemetría, y criterios de abort y terminación. Aunque el vuelo se interrumpió temprano, el primer objetivo práctico se cumplió: levantar el vehículo, registrar telemetría inicial y contrastar lo que se vio en video con lo que reportó la instrumentación.

Tras el evento, la empresa comunicó que usaría los datos de vuelo para análisis de causa raíz y mejoras de confiabilidad, y que buscaría un nuevo intento dentro de ventanas ya aseguradas, sujeto a autorizaciones y a la investigación conjunta. Para edición, el mix de piezas sirve bien: el highlight arma una narrativa rápida de campaña, el replay permite rescatar momentos con ambiente real, y el clip corto de liftoff funciona como gancho. El límite actual es claro: con un vuelo de decenas de segundos no se valida la cadena completa hasta órbita, así que los próximos pasos pasan por cerrar hallazgos, ajustar hardware y repetir la secuencia de lanzamiento con mayor margen.

Fuente: innospc.com

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