Ambos países avanzaron con un nuevo paso en su cooperación bilateral para fortalecer las capacidades tecnológicas de Paraguay, con foco en infraestructura, equipamiento y desarrollo aplicado al sector espacial.
Paraguay dio un nuevo paso en su agenda espacial con la firma de un acuerdo de cooperación con Japón orientado al desarrollo de infraestructura vinculada a la tecnología satelital. El entendimiento, formalizado a través de un Acuerdo por Notas Reversales, se inscribe en una relación bilateral que en los últimos años empezó a ganar densidad en materia de capacidades espaciales, transferencia tecnológica y formación técnica.
El eje del acuerdo es el llamado “Proyecto para el Desarrollo de las Instalaciones relacionadas a la Tecnología Satelital”, una iniciativa que busca fortalecer la base operativa y tecnológica del ecosistema espacial paraguayo. Según la información difundida en Paraguay, el plan contempla el desarrollo de instalaciones específicas para investigación, ensayos y utilización de tecnologías espaciales, además de equipamiento especializado para las tareas que impulsa la Agencia Espacial del Paraguay.
La relevancia del anuncio va más allá de la obra o el equipamiento. En términos estratégicos, representa un paso concreto en la consolidación de una política espacial que Paraguay viene construyendo de forma gradual, con apoyo internacional y una fuerte articulación entre instituciones públicas, academia y organismos de cooperación. En ese recorrido, Japón aparece como uno de los socios más activos, tanto por el rol de JICA como por el respaldo técnico que ya acompañó proyectos anteriores de la AEP.
Esa cooperación previa ya tenía antecedentes concretos. La AEP y JICA vienen trabajando en un proyecto orientado a fortalecer la capacidad de Paraguay para utilizar tecnologías relacionadas con el espacio y promover decisiones informadas a partir de información geoespacial. Dentro de ese marco también avanzaron iniciativas ligadas al desarrollo del GuaraniSat-2 y a la ampliación de capacidades locales para investigación, validación y uso de datos satelitales.
En paralelo, el nuevo acuerdo le da más volumen político a una agenda que empezó a tomar forma en 2024, cuando ambos gobiernos activaron el Programa de Cooperación Espacial Japón–Paraguay. Desde entonces, la relación bilateral en este campo fue creciendo con un enfoque aplicado a áreas como agricultura, gestión del riesgo, monitoreo territorial y desarrollo científico-tecnológico.
Para Paraguay, el valor del proyecto está en la posibilidad de contar con más capacidades propias para ensayos, integración, investigación y procesamiento de información espacial fortalece la autonomía tecnológica del país y mejora su posición para desarrollar aplicaciones con impacto en sectores productivos y de gestión pública. En una región donde varios países buscan pasar de usuarios de servicios espaciales a desarrolladores de capacidades propias, este tipo de acuerdos empieza a jugar un papel cada vez más relevante.
Fuente: mre.gov.py
















