La startup argentina Wizor fue reconocida por la NASA y seleccionada para competir en la instancia global del International Space Apps Challenge 2025, el hackatón colaborativo más grande del mundo.
Durante 48 horas, miles de equipos de distintos países desarrollan soluciones basadas en datos abiertos de la agencia espacial estadounidense para resolver desafíos vinculados con la Tierra y el espacio.
Desde Buenos Aires y con apoyo de la CONAE, el equipo argentino presentó Wizor Space, una plataforma inmersiva que simula una misión en la Luna o Marte y pone al usuario al mando de una base espacial. El objetivo es simple y enorme a la vez: mantener con vida y en equilibrio a la tripulación.
El simulador permite administrar energía, hábitat y bienestar en entornos extremos, usando datos ambientales reales de la NASA como radiación, temperatura o presión atmosférica. A medida que se toman decisiones, cambia el rendimiento de los sistemas y también el ánimo del equipo, mostrando que el éxito de una misión depende tanto del funcionamiento técnico como de la salud emocional de quienes la protagonizan.
Wizor Space integra variables que suelen quedar fuera de los modelos tradicionales. El usuario puede ajustar la intensidad y el color de la luz, el sonido ambiental, la temperatura o incluso activar una ventana virtual con vistas XR para reducir la sensación de encierro. La plataforma calcula las necesidades calóricas y de espacio según la actividad diaria y permite observar cómo esas pequeñas decisiones impactan en el bienestar general de la tripulación.
La propuesta fue desarrollada por Martín Méndez, Priscila Regalini, Martín Olivera, Pablo Crucitta, Esperanza Saavedra y Xavier Moreno, un equipo interdisciplinario que combina ingeniería, salud ocupacional, diseño y psicología. Su visión se apoya en tres principios: ingeniería ambiental, psicología espacial y arquitectura centrada en el ser humano.
El proyecto busca ir más allá de la simulación de una misión. Propone un modelo de gestión del bienestar que también puede aplicarse en la Tierra, en entornos donde las condiciones extremas o el aislamiento son parte de la rutina. Desde bases científicas en la Antártida hasta plataformas petrolíferas, submarinos o espacios laborales sin luz natural, Wizor Space podría servir para optimizar el rendimiento y reducir el estrés.
La startup forma parte del ecosistema +54lab, con sede en el Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, y trabaja en una vinculación científico-comercial con la CONAE. Sus fundadores ya participaron en actividades del Ion District en Houston y mantienen contacto con el Departamento de Capacitación del Kennedy Space Center.
Para la NASA, el desafío del futuro no es solo conquistar nuevos mundos, sino aprender a vivir en ellos. Y para Wizor, ese aprendizaje empieza acá, donde se cruzan ciencia, tecnología y empatía.
Fuente: Spaceappschallenge.org

















