Blue Origin integró y preparó New Glenn para su segunda misión desde LC-36. El objetivo inicial era despegar el 9 de noviembre con las dos naves ESCAPADE de NASA rumbo a Marte y recuperar la primera etapa en el océano.
New Glenn vuelve a plataforma con un perfil de vuelo que combina despliegue interplanetario y reuso. El vector mide 98 metros, usa siete motores BE-4 en la primera etapa y dos BE-3U en la superior, todo con metano y oxígeno líquido. La misión NG-2 coloca en órbita las dos sondas ESCAPADE, diseñadas por el Laboratorio de Ciencias Espaciales de la Universidad de California en Berkeley y fabricadas con bus Photon de Rocket Lab. Tras la separación, la etapa uno ejecutará maniobras de retorno para intentar un descenso sobre la barcaza Jacklyn, punto clave para validar recuperación, remolque a puerto y reacondicionamiento. Además, vuela una demostración tecnológica de Viasat dentro del programa Communications Services Project de NASA, útil para futuras operaciones de relay comercial.

El cohete se abastece, presuriza tanques y ejecuta un conteo terminal con pruebas automáticas. El perfil prevé MECO alrededor de T+3 minutos, separación de etapas, encendido de la etapa dos y eyección de cofias antes del despliegue secuencial de Blue y Gold. La etapa uno realiza reentrada con tres motores y un encendido final de aterrizaje. La recuperación sobre plataforma flotante permite operar sin saturar rampas, reduce riesgos costeros y facilita ventanas móviles. Toda la línea de tierra en LC-36 integra integración vertical, control ambiental y áreas de reacondicionamiento para cerrar el ciclo de reuso.
Es el primer vuelo de New Glenn con carga científica de NASA, un paso para habilitar misiones gubernamentales y comerciales de mayor energía. ESCAPADE estudiará cómo el viento solar interactúa con la magnetosfera marciana y contribuye a la pérdida atmosférica, datos que mejoran modelos de clima espacial y protecciones para satélites. El intento de recuperación busca disminuir costo por kilogramo, un factor clave para competir en el rango pesado. Tras un aplazamiento inicial por clima y actividad solar elevada, el nuevo objetivo operativo mantiene equipos y vehículos en estado de campaña con ajustes mínimos.

Si la recuperación se completa, Blue Origin afianza una arquitectura de reuso con barcaza, grúa portuaria y reacondicionamiento en LC-36, base para aumentar cadencia y atender constelaciones y misiones interplanetarias. El desafío técnico está en sincronizar guiado, térmica de reentrada y control del descenso en mar abierto. ESCAPADE, por su parte, usará trayectorias con asistencia gravitatoria y una fase inicial en órbita terrestre antes de partir a Marte según ventana, por lo que los resultados científicos llegarán a mediano plazo. Próximos pasos, certificar perfiles de aterrizaje, ampliar ventanas y cerrar contratos institucionales con este desempeño.
Fuente: Blueorigin

















