LandSpace completó la primera fase del debut de Zhuque-3 con una estática integrada de sus nueve motores, validando el cohete de acero inoxidable y metano con patas de aterrizaje y alrededor de 18 t a LEO con recuperación.
LandSpace cerró la fase inicial previa al primer vuelo de Zhuque-3 en el sitio de pruebas de Dongfeng, con ensayos que incluyeron traslados, izado, carga de propelentes subenfriados, cuenta regresiva completa y encendido bajo sujeción. Es la culminación de meses de preparación, que ya habían mostrado la sincronización de los nueve motores en un test de primer piso a escala real. El vehículo, pensado para reuso, quedó autorizado para volver a su área técnica y recibir ajustes antes de la campaña de lanzamiento, donde intentarán recuperar la primera etapa. Esta secuencia comprueba la compatibilidad entre cohete y torre, además de las interfaces de pressurización, telemetría, control vectorial y seguridad, elementos que deben operar al unísono para un despegue rea

Zhuque-3 es un lanzador de dos etapas con metano y oxígeno líquido, 66 metros de alto y 4,5 metros de diámetro, construido en acero inoxidable para soportar esfuerzos térmicos y estructurales del reingreso. La primera etapa monta nueve motores TQ-12A con arranque propio y control de mezcla, rejillas aerodinámicas y cuatro patas de aterrizaje. Opera con propelentes subenfriados para aumentar densidad y empuje, y utiliza una campaña de integración que replica procedimientos de vuelo, desde el abastecimiento hasta la secuencia de apagado, con monitoreo de vibraciones, temperaturas y márgenes de estabilidad de combustión.
La prueba eleva el grado de madurez del sistema y habilita la transición a la fase de lanzamiento con intento de retorno del booster. Con más de 750 toneladas de empuje al despegue y nueve motores en clúster, el vector entra en la liga de medianos reutilizables. El plan de producto contempla hasta 21 toneladas a LEO en modo desechable y cerca de 18 toneladas con recuperación en zona oceánica o interior, parámetros que abren servicios para constelaciones y cargas institucionales con menor costo por kilogramo frente a opciones de un solo uso.
El objetivo inmediato es certificar procedimientos de vuelo, aterrizaje controlado y reacondicionamiento, además de afinar perfiles de potencia y guiado para distintas masas de carga. En el inaugural buscarán separación limpia, apagado de primer piso, maniobras de retorno y toma en la zona designada. Los límites actuales pasan por la validación de reencendidos, la gestión térmica en ascenso y reentrada, y la repetibilidad de la cadena de tierra. Si esas piezas se confirman, Zhuque-3 permitirá campañas de mayor cadencia, ventanas flexibles y escalabilidad para despliegues de múltiples satélites con el mismo hardware.
Fuente: Landspace

















