Un nuevo análisis impulsado por la Agencia Espacial Europea (ESA) ofrece la estimación más precisa hasta la fecha del carbono acumulado en la vegetación del planeta.
La clave está en los datos de la misión Soil Moisture and Ocean Salinity (SMOS), que desde 2009 observa la Tierra desde el espacio. Aunque fue concebida para medir la humedad del suelo y la salinidad de los océanos, SMOS ha ampliado su alcance y ahora permite rastrear cambios en la biomasa forestal a nivel global.
Los bosques, reguladores del equilibrio climático
A través de la fotosíntesis, los bosques capturan CO₂ y lo almacenan en troncos, raíces y hojas, liberando oxígeno a la atmósfera. Este proceso estabiliza los niveles de gases de efecto invernadero. Pero cuando los ecosistemas forestales sufren degradación o pierden biodiversidad, esa capacidad se debilita y las emisiones aumentan.
Tecnología satelital para medir la biomasa
SMOS utiliza un radiómetro de microondas en banda L, sensible a la cantidad de materia vegetal que atraviesa. A partir de la atenuación de la señal, se calcula el parámetro Vegetation Optical Depth (VOD), indicador que refleja la biomasa total —materia seca y agua— presente en la vegetación. “No es una medición directa, pero ofrece una señal confiable”, explica Matthias Drusch, científico de la ESA.
El estudio, publicado en Earth System Science Data, procesó datos entre 2011 y 2025, generando mapas globales que revelan la distribución y dinámica del carbono forestal. Estos mapas detectan desde sequías e inundaciones hasta transformaciones estructurales en los ecosistemas.
Integración de datos para mayor precisión
Los investigadores combinaron los registros de SMOS con observaciones de campo y con información obtenida por la misión Biomass, lanzada en 2025. “La idea es conectar lo que observamos desde el espacio con lo que realmente ocurre en los bosques”, afirma Paul Bodescu, de la Universidad de Twente.
SMOS aporta una serie temporal extensa y Biomass, equipada con radar en banda P, ofrece mayor detalle sobre la estructura forestal. La sinergia entre ambas permite una visión más robusta y coherente.
Seguimiento estratégico del carbono forestal
Este sistema integrado de monitoreo permite identificar regiones expuestas a degradación o fenómenos extremos, facilitando decisiones informadas en políticas de conservación. Con herramientas como estas, las tecnologías espaciales se consolidan como aliadas en la medición del papel de los bosques en la estabilidad climática del planeta.
Fuente: ESA

















