PLD Space completó en Teruel una ronda de ensayos integrados del motor TEPREL-C para MIURA 5, validando su operación y control, antes de iniciar la calificación de vuelo
PLD Space reportó avances en la campaña de pruebas de su familia de motores TEPREL-C, diseñada para impulsar el lanzador orbital MIURA 5. Los ensayos se realizaron en sus instalaciones de propulsión en Teruel y se enfocaron en validar el funcionamiento del motor como sistema, con hardware de propulsión y control operando en conjunto. La campaña apunta a reducir incertidumbre técnica antes de la siguiente fase del programa: la calificación de vuelo, es decir, una serie de pruebas que busca demostrar que el motor puede volar con márgenes y repetibilidad. En paralelo, la compañía ya trabaja con el hardware que irá a integración del vehículo, porque el motor no se aprueba solo por empuje, también por estabilidad, respuesta a comandos y comportamiento térmico durante la operación.
TEPREL-C es un motor de combustible líquido que usa queroseno (RP-1) y oxígeno líquido (LOX). En simple, el empuje sale de quemar ambos propelentes en una cámara de combustión, mientras un conjunto de turbobombas se encarga de llevarlos a la presión y caudal correctos. Para mover esas turbobombas, el motor utiliza un generador de gas, una pequeña combustión separada que alimenta una turbina. El control del motor depende de válvulas, sensores y software que modulan mezcla y empuje, y que deben sostener el régimen de operación sin oscilaciones ni caídas de rendimiento.
Esto importa ahora porque el calendario de MIURA 5 depende de tener un motor estable y repetible, tanto en el arranque como en el tramo principal de funcionamiento. Según la información publicada por la empresa, la primera etapa del cohete contará con cinco motores TEPREL-C, con 190 kN de empuje cada uno a nivel del mar, y la segunda etapa usará un TEPREL-C Vacuum de 75 kN. Esa arquitectura concentra el riesgo en propulsión: si el motor no cierra su campaña de pruebas, la integración de etapas y la preparación de lanzamiento se frenan. También es una pieza competitiva para el mercado europeo de microlanzadores, donde el diferencial real es cadencia industrial y fiabilidad, no solo diseño.
Con el motor validado a nivel de sistema, el programa habilita el siguiente escalón: pasar de pruebas de banco a integración del motor en estructura, líneas de propelente y aviónica del vehículo. El camino típico incluye campañas con múltiples encendidos, inspecciones entre pruebas, y validación de tolerancias térmicas y de vibración, antes de aceptar el motor para volar. El límite actual es que una buena prueba no equivale a disponibilidad operativa: todavía se necesita demostrar consistencia entre unidades, calidad de fabricación y capacidad de producir motores a ritmo sin degradar desempeño. Los próximos pasos esperados son ampliar la campaña de calificación y preparar integración de la primera etapa y la segunda etapa para pruebas de conjunto.
Fuente: PLD Space

















