La NASA reparó un problema de flujo de helio en la etapa superior del SLS de Artemis II. Las pruebas a caudal reducido salieron bien y el cohete sigue su preparación para volver a la plataforma.
La NASA confirmó que ya identificó y corrigió la causa del flujo interrumpido de helio hacia la etapa superior del Space Launch System (SLS) de Artemis II. El hallazgo viene de la revisión posterior al ensayo general de carga criogénica del 21 de febrero, cuando el sistema dejó de comportarse como debía durante reconfiguraciones normales. El equipo accedió al área dentro del Vehicle Assembly Building, desmontó el conjunto implicado y reemplazó una pieza clave: un sello ubicado en el “quick disconnect”, un acople que debe separarse del cohete al despegar. Con el componente reinstalado, se validó la reparación haciendo pasar helio a una tasa reducida y verificando que el paso quedara libre.

El helio no es combustible, pero es parte de la “respiración” del sistema. En la etapa superior se usa para mantener condiciones ambientales adecuadas y para presurizar los tanques de hidrógeno líquido y oxígeno líquido, de modo que los propelentes fluyan de forma estable hacia el motor. Por eso, un bloqueo en la ruta de helio puede detener secuencias críticas, aunque los tanques estén cargados. NASA indicó que ahora evalúa por qué el sello se desalineó, con el objetivo de evitar que el evento se repita en futuras operaciones en plataforma.
La corrección impacta directo en el calendario porque el problema fue una de las razones para regresar el vehículo desde la plataforma al edificio de ensamblaje el 25 de febrero, movida que protege al cohete y habilita acceso físico a conexiones y umbilicales. En paralelo al trabajo de helio, los equipos avanzan con tareas de mantenimiento programadas: activación de baterías del sistema de terminación de vuelo, reemplazo de baterías en la etapa superior, etapa central y aceleradores, y carga de baterías del sistema de aborto de lanzamiento de Orion. También se inició el reemplazo de un sello en el sistema de alimentación de oxígeno líquido de la etapa central, seguido por pruebas de integridad.
Artemis II es el vuelo tripulado de prueba que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra en la nave Orion, montada sobre SLS. Con el flujo de helio restablecido y validado, el siguiente paso operativo es completar las verificaciones de integración y preparar un nuevo traslado del cohete a la plataforma 39B para continuar con ensayos y conteos. El punto a vigilar ahora es la cadena completa de pruebas de extremo a extremo, donde sistemas de tierra y del vehículo vuelven a interactuar bajo tiempos reales. Esa ronda es la que define si el regreso a la plataforma se traduce en una oportunidad de lanzamiento en abril.
Fuente: NASA
















