Star Catcher e Intuitive Machines validaron en el Centro Espacial Kennedy el envío de energía por láser hacia un róver, superando 1 kW transmitido y moviendo el Moon RACER en pruebas controladas.
Star Catcher Industries e Intuitive Machines demostraron en una campaña de varios días que un haz láser puede entregar potencia útil a un vehículo lunar sin receptores especiales. El equipo envió energía óptica a paneles solares comerciales y luego a la plataforma Moon RACER, el LTV de Intuitive Machines, confirmando tracción y recarga de baterías. La marca superó el récord reciente de DARPA, con más de 1.1 kW de potencia entregada y más de 10 megajulios acumulados durante las pruebas en la pista del Launch and Landing Facility de Space Florida. La validación se hizo a distancias de más de un kilómetro, con apuntado y control en tiempo real. La meta es operar en zonas en sombra permanente o durante la noche lunar, periodos de unos 14 días, donde los paneles no producen y las baterías o celdas de combustible elevan masa y complejidad.

El sistema emplea power beaming óptico, transmisión inalámbrica de energía mediante luz coherente. En órbita, recolectores solares concentran la luz, la convierten a longitudes de onda que maximizan la respuesta de celdas fotovoltaicas y la envían al objetivo. En superficie, el róver usa sus paneles estándar como receptor, convirtiendo el haz en electricidad sin hardware exótico. Sensores de seguimiento mantienen el punto en el blanco y ajustan el perfil del haz para no dañar los módulos. La arquitectura reduce infraestructura en el terreno y favorece vehículos más ligeros y simples.
Primero, la campaña en Kennedy superó el umbral de 1 kW, suficiente para movilidad y recarga significativa, adelantando la viabilidad operativa. Segundo, se probó compatibilidad con paneles espaciales de uso comercial, evitando rediseños costosos y acelerando adopción. Con energía a demanda, un LTV podría mapear cráteres del polo sur, operar instrumentos térmicamente exigentes y mantener comunicaciones continuas durante la noche lunar. Frente a soluciones como celdas de combustible o calentadores radiactivos, la propuesta recorta masa fija y facilita escalado por servicio.
La hoja de ruta prevé una demostración en órbita en 2026 y un despliegue multiórbita hacia 2030, integrándose con la red de datos y servicios lunares de Intuitive Machines. Los límites actuales pasan por línea de vista, precisión de apuntado, disipación térmica en receptores y mitigación de polvo levantado por el propio vehículo. La operación se planifica con ventanas coordinadas y redundancia de enlaces. Si se confirma en vuelo, la red permitirá recargar rovers, relés y cargas útiles sin granjas solares ni cables, extendiendo misiones en regiones frías y oscuras y abriendo servicios de energía como servicio para clientes públicos y privados.
Fuente: Star Catcher

















