El despegue de Soyuz MS-28 fue exitoso, pero la rampa 31/6 de Baikonur sufrió el colapso de su cabina de servicio. Rusia queda sin su única plataforma activa para tripulaciones y cargueros.
Especial LatamSpace
La misión Soyuz MS-28 partió sin contratiempos y llegó a la Estación Espacial Internacional, pero la infraestructura falló en tierra. Bajo el nivel de la rampa, la cabina de servicio móvil, una estructura de gran tamaño instalada en el foso de llama, se desprendió y cayó al ducto de escape, quedando inutilizada. Roscosmos confirmó daños en elementos del complejo y dijo contar con repuestos para la restauración, mientras fuentes técnicas apuntan a un anclaje insuficiente y a una fuerte diferencia de presiones como causa probable. NASA informó que sigue la evaluación del sitio 31, y que coordina con Roscosmos para mantener operaciones seguras en la estación. El incidente obliga a revisar procedimientos y redundancias en Baikonur, justo cuando la rotación de tripulaciones rusas pasó de seis a ocho meses.

¿Qué es la cabina de servicio y cómo funciona? Es el módulo que permite acceso físico al cohete en el pozo, para conexiones eléctricas, fluidos y sensores durante la cuenta regresiva. Se retrae a posición de reposo antes del encendido para despejar la zona. Si falla o no está asegurada, el chorro de los motores puede arrancarla y arrastrarla al foso, dañando estructuras asociadas. El sitio 31/6 era la única rampa activa para Soyuz tripulados y cargueros. Gagarin’s Start, el sitio 1/5, está fuera de servicio desde 2019. Vostochniy aún no está certificado para vuelos tripulados.

El impacto operativo es inmediato. Los Progress reabastecen y elevan la órbita de la EEI, además de aportar control de actitud desde el segmento ruso. Crew Dragon ya probó reboost, pero no sustituye aún todo el perfil de apoyo que entrega Progress. El próximo carguero, Progress MS-33, previsto para finales de diciembre, queda en riesgo de aplazamiento. Se evalúan márgenes de logística con las reservas a bordo, ventanas de corrección orbital y alternativas de maniobra combinando capacidades de socios, con prioridad en seguridad y consumo de propelente.
A corto plazo, impulsa planes para reparar 31/6, instalar una cabina de repuesto o acelerar opciones como reactivar 1/5 o certificar Vostochniy, con cronogramas que van de meses a más de un año según el alcance real del daño. La limitación crítica es la dependencia de un único punto de lanzamiento para vuelos rusos. En paralelo, se revisarán anclajes, bloqueos y checklists de retracción, además del mantenimiento del foso. Para la EEI, el escenario obliga a reforzar la capacidad de reboost y logística multilateral, mientras se decide si Rusia puede sostener su cadencia de tripulaciones con la rampa fuera de línea.

















