Artemis II frena una prueba de carga por una restricción de hidrógeno en equipos de tierra

Una prueba parcial de carga de hidrógeno del SLS para Artemis II se detuvo por una restricción en equipos de tierra. NASA purga líneas, inspecciona el sistema y cambia un filtro.

En la madrugada del 12 de febrero, los equipos de NASA intentaron una prueba corta de abastecimiento para el cohete SLS, el lanzador que pondrá en vuelo a Artemis II alrededor de la Luna. La meta era validar sellos reemplazados en la interfaz de carga, después de que en el primer ensayo aparecieran concentraciones de fuga por encima de lo permitido. La prueba consistía en llenar de forma parcial el tanque de hidrógeno líquido del núcleo y comparar lecturas en el mismo punto del procedimiento donde antes surgió el problema. Esta vez el bloqueo no vino de la nave, sino del lado tierra: un fallo en el equipamiento de soporte redujo el flujo de hidrógeno hacia el cohete y obligó a detener la operación.

El “equipamiento de soporte en tierra” es el conjunto de tuberías, válvulas, bombas, sensores y filtros que conectan los tanques criogénicos del centro espacial con el cohete en la rampa. En SLS, el hidrógeno líquido circula a temperaturas extremas y cualquier restricción cambia presiones y caudales, lo que complica mantener el llenado estable y seguro. Por eso, tras identificar la caída de flujo, el plan operativo fue purgar las líneas para recuperar condiciones ambientales correctas, inspeccionar el sistema de tierra y sustituir el filtro bajo sospecha, antes de intentar de nuevo una secuencia más completa.

El siguiente gran paso es el ensayo general con carga completa y cuenta regresiva, conocido como wet dress rehearsal, una simulación del día de despegue con tanques llenos, equipos de sala de control y procedimientos de interrupción y drenaje. Cada intento entrega datos, pero también consume margen de calendario. Con el objetivo de mantener marzo como la primera oportunidad realista para volar, un tropiezo en tierra obliga a replanificar turnos, ventanas de prueba y revisiones de ingeniería.

Si el filtro era la causa, el reemplazo debería devolver el caudal nominal y permitir que el sistema sostenga el modo de llenado sin altibajos. El límite es igual de claro: pasar una prueba parcial no certifica un lanzamiento, solo reduce incertidumbre en un tramo del procedimiento. El próximo paso es completar el ensayo general, cerrar el análisis de datos y decidir si la rampa, el cohete y la nave Orion están listos para la transición a operaciones de lanzamiento. Hasta que eso ocurra, la fecha final sigue dependiendo de que las cargas criogénicas se repitan sin fugas y sin nuevas restricciones desde tierra.

Fuentel: NASA

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