Arianespace apunta al 12 de febrero para volar el primer Ariane 64 con 32 satélites de Amazon Leo, inicio de una serie de 18 misiones para desplegar su red en órbita baja.
Europa se alista para empezar a poner en órbita satélites de la megaconstelación de Amazon con Ariane 6. La campaña arranca con la misión VA267, también llamada LE-01, prevista para el 12 de febrero y operada por Arianespace desde el puerto espacial europeo en Guayana Francesa. El vuelo usará Ariane 64, la variante de cuatro propulsores laterales, y desplegará 32 satélites de Amazon Leo. Megaconstelación es una red de miles de satélites en órbita baja que trabajan coordinados para dar cobertura de internet. Para Amazon, este tramo europeo es el inicio de las 18 misiones ya contratadas con Ariane 6, un acuerdo firmado en 2022 para acelerar el despliegue del sistema.
El “cómo funciona” combina potencia y logística de despliegue. Ariane 64 suma empuje con cuatro boosters P120C y vuela con una cofia larga de 20 metros para alojar el dispensador y el lote de satélites. Tras la separación de etapas, la etapa superior ajusta su rumbo y actitud para liberar los satélites de forma secuencial, manteniendo separaciones seguras entre ellos. En esta misión, Arianespace también apunta a demostrar la operación a plena capacidad del lanzador, con cargas del orden de más de 20 toneladas hacia órbita baja, y con un perfil de vuelo que incluye maniobras finales para disponer de forma controlada la etapa superior al terminar el despliegue.
Importa ahora por dos razones medibles: volumen y ritmo. En el plano industrial, el contrato cubre 18 lanzamientos en tres años y convierte a Ariane 6 en un vector dedicado a misiones repetitivas de constelación, algo clave para sostener cadencias altas. En el plano del cliente, Amazon planifica una constelación inicial de 3,236 satélites y cerró hasta 83 lanzamientos con varios proveedores para desplegar la mayor parte de esa primera fase, donde los cohetes de gran capacidad permiten enviar más satélites por misión. En paralelo, la propia empresa reporta que ya ha puesto en órbita más de 150 satélites y que LE-01 sumará 32 más, señal de que la fase de producción y envío ya está corriendo.
Lo que habilita es una ruta europea estable para ampliar cobertura y resiliencia del servicio: más satélites en más planos orbitales, más enlaces hacia estaciones en tierra y más margen para encender el servicio por regiones a medida que sube la densidad. El límite inmediato no es la tecnología de un solo lanzamiento, sino la cadena completa: fabricar satélites a ritmo, preparar lotes en el puerto espacial, reservar ventanas de vuelo y sostener una secuencia de misiones sin cuellos de botella. Los próximos pasos se concentran en ejecutar VA267, validar el perfil de despliegue de 32 satélites con Ariane 64 y pasar a una cadencia repetible durante 2026, con actualizaciones incrementales del lanzador y del sistema de dispensado para seguir aumentando capacidad operativa.
Fuente: Arianespace

















