UPAEP desplegará el nanosatélite GXIBA-1 desde la Estación Espacial Internacional

UPAEP desplegará el nanosatélite GXIBA-1 desde la Estación Espacial Internacional

Su puesta en órbita se realizará desde la ISS, el laboratorio orbital operado de manera conjunta por agencias espaciales de Estados Unidos, Europa, Rusia, Japón y Canadá.

UPAEP alista el despliegue en órbita del GXIBA-1 desde el módulo japonés Kibo de la ISS. La ventana anunciada es el 3 de febrero de 2026 y será transmitida en línea.

La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) confirmó que su nanosatélite GXIBA-1 será liberado al espacio desde la Estación Espacial Internacional. La fecha pública más concreta proviene del aviso de JAXA para el despliegue de CubeSats desde el módulo japonés Kibo: martes 3 de febrero de 2026, dentro de la serie J-SSOD#35. GXIBA-1 está construido bajo el estándar CubeSat 1U, un formato de satélite pequeño de 10 x 10 x 10 cm pensado para misiones educativas y de demostración tecnológica. El satélite llegó a la ISS a bordo de una nave de carga y quedó preparado para su salida orbital desde Kibo, donde se realizan liberaciones controladas de cargas pequeñas. Para UPAEP, la misión también funciona como entrenamiento real para equipos estudiantiles y académicos que cubren diseño, pruebas, operación y análisis de datos.

El despliegue desde la ISS no es un “lanzamiento” tradicional con cohete propio. El satélite se coloca dentro del J-SSOD, un dispensador que empuja el CubeSat hacia el exterior con un mecanismo de resorte, evitando choques con la estación y definiendo una velocidad y dirección iniciales. Tras separarse, GXIBA-1 entra en órbita baja terrestre (LEO), la región de operación a cientos de kilómetros de altura donde la atmósfera aún frena lentamente a los objetos. En esta fase, el éxito se mide por dos cosas simples: que el satélite se active, estabilice su actitud y empiece a comunicarse con estaciones en tierra. Según UPAEP, alrededor de 40 minutos después del despliegue se esperan señales en UHF para radioaficionados y telemetría, además de un enlace por la constelación Iridium.

La razón de hacer esto ahora es práctica: fuera del laboratorio, cada pase orbital obliga a validar electrónica, energía, radio y software con restricciones reales de temperatura, vacío y radiación. En el caso de GXIBA-1, el objetivo declarado es observar volcanes activos de México, con foco en Popocatépetl, y apoyar análisis de dispersión de ceniza con imágenes tomadas desde el espacio. El satélite es parte del programa KiboCUBE, una vía de acceso a la ISS coordinada por JAXA y UNOOSA que asigna oportunidades de despliegue a equipos universitarios. Para México, también suma continuidad: UPAEP ya tuvo un CubeSat previo desplegado desde la ISS (AztechSat-1), y esta segunda misión amplía capacidades con una cámara orientada a la Tierra y un esquema de comunicaciones más robusto.

Lo que habilita GXIBA-1 es una cadena completa de operación: recepción de datos, control de misión universitario y posibles entregas de información a instituciones que monitorean riesgos. También sirve como banco de pruebas para futuras mejoras, desde optimización de enlace hasta planeación de una constelación de CubeSats para aumentar frecuencia de observación. Las limitaciones son claras: el tamaño 1U impone poca potencia disponible, antenas pequeñas y una vida útil acotada por el arrastre atmosférico en LEO. Los próximos pasos, una vez liberado, son confirmar el primer contacto, calibrar cámara y enlaces, publicar telemetría estable y comenzar campañas de captura de imágenes con ventanas de iluminación adecuadas sobre los volcanes objetivo.

Fuente: humans-in-space.jaxa.jp

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