Bremen cierra la cita clave de la ESA con un marco récord de 22.300 millones para tres años, un asiento lunar para un alemán y la entrada de Miura 5 en el programa de lanzadores con apoyo dedicado.
Especial LatamSpace
El Consejo Ministerial, reunión trienal donde los países fijan prioridades y aportes, aprobó la mayor suscripción de la historia para ciencia, seguridad y aplicaciones desde el espacio. El paquete incluye más fondos para tecnología crítica, continuidad de Copernicus de nueva generación y un impulso a exploración con Argonaut, Rosalind Franklin para 2028 y servicios Lunares Moonlight. La dirección de la ESA confirmó que el primer europeo que volará a la Luna será alemán, con turnos siguientes para Francia e Italia en Artemis, alineado con su peso financiero. España asciende a cuarto contribuyente, con 1.854 millones asignados a 2026-2030, lo que eleva su retorno industrial y capacidad de liderazgo en navegación desde LEO y comunicaciones seguras.
En acceso al espacio, la ESA lanza el European Launcher Challenge, una vía competitiva que combina desarrollo y compras de servicios para microlanzadores. El esquema prevé hasta 169 millones por empresa para madurar tecnología, demostrar incrementos de capacidad y cubrir parte del precio de lanzamientos institucionales. Dentro de este marco, Miura 5 da un salto estratégico al integrarse en el programa oficial, con hoja de ruta hacia certificación institucional y servicios comerciales para cargas pequeñas. El objetivo es diversificar proveedores, estabilizar precios por kilo y reforzar resiliencia frente a disrupciones.
El aumento de 31 por ciento respecto a 2022 permite cerrar brechas en autonomía y acelerar plazos en seguridad espacial. Ramses se financia para interceptar Apofis en 2029, Vigil avanza para meteorología espacial y SAGA pasa a construcción para enlaces cuánticos. En tripulación, la confirmación de asientos europeos en Artemis garantiza continuidad de vuelo para astronautas de la ESA y acceso a ciencia lunar. Para España, el salto de contribución abre contratos en observación, telecom y transporte, además de oportunidades en cargas y servicios vinculados a estaciones en LEO.
Pliegos de ELC y contratos de servicio, un carril claro para que al menos tres europeos vuelen con NASA, y estabilidad para Ariane 6 y Vega-C mientras nuevos proveedores escalan. Límites actuales, cadencia de microlanzadores, calificación de cargas institucionales y acceso a puertos como Kourou, con metas de demostración antes de 2028. Próximos pasos, publicar convocatorias ELC, cerrar suscripciones abiertas y concretar calendarios de Artemis por país. Definición clave, Consejo Ministerial, el órgano donde los Estados fijan el presupuesto y el reparto de programas de la ESA.
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